miércoles, 30 de enero de 2008

Husar (II)


Ya he terminado el chacó, con la escarapela y el cordón. Le toca el turno a los alamares. Es quizás la parte más tediosa y delicada, hay que tomarla con calma y sin precipitarse. En buena parte la vistosidad general de esta pieza depende de un correcto acabado de este detalle, así que paciencia y buena letra.

2 comentarios:

Luis Tramón Noheda dijo...

Seguro que esos alamares quedan de lujo. Si puedes, ¿podrías explicar cómo pintas dichos alamares?.

Un saludo.

Rafa Cebrián dijo...

Hola Luis. Cuento lo de los alamares con una nueva entrada.

Saludos